Cruceros Fluviales
Los cruceros fluviales son muy diferentes a los marítimos ya que simplemente el tamaño del barco hace que cambie considerablemente su enfoque y su filosofía.
Son cruceros muy sencillos y más tranquilos dónde se destaca el paisaje y los lugares que se visitan, dándose más importancia al itinerario realizado que al propio barco y sus instalaciones.
Se facilita mucho el trato con otros pasajeros y con la tripulación, y son una perfecta alternativa a los circuitos en autocar, pues el medio de transporte es al mismo tiempo el alojamiento.
En los alquileres de barcos se disfruta mucho más del entorno (ya sea mar, río, canal,…), de la naturaleza, del deporte y de los acompañantes. Son embarcaciones pequeñas, que se alquilan
para un grupo cerrado de personas y es una buena opción para grupos de familias (los niños no deben ser muy pequeños) o grupos de amigos ya que tienen más libertad para organizar los diferentes tipos de actividades y lugares a visitar, dentro de unos límites.
Dependiendo del tamaño del barco puede ser necesario el título de patrón, aunque también hay otras embarcaciones que con unas pequeñas nociones de navegación es posible manejarlas.
En el caso de que el cliente no posea dicho título, existe la posibilidad de contratar, los servicios de una persona que sí lo tenga y sea la encargada de pilotar el barco. También se podrá contratar el resto de la tripulación: cocinero, camarero, servicio de cabinas, marinero, etc.

En cualquier caso siempre será conveniente que los pasajeros tengan un ligero conocimiento o breves nociones de navegación y deberán colaborar, en mayor o menor medida, en las obligaciones de la vida de a bordo. Datos necesarios para efectuar su reserva Con objeto de evitar perjuicios y retrasos en el embarque se pide a los pasajeros que, en el momento de efectuar la reserva, faciliten los siguientes datos personales: nombre y apellidos, lugar y fecha de nacimiento, nacionalidad y número de pasaporte (tal y como figuren en el pasaporte).
El equipaje
En los cruceros fluviales no suele limitarse el número de kilogramos por persona. Generalmente las compañías navieras permiten 2 maletas por persona, aunque se recomienda verificarlo con cada compañía naviera antes de realizar el crucero. No obstante, ten en cuenta que todo tu equipaje debes llevarlo contigo, por lo que podría restar confortabilidad a su camarote. Asimismo, saber que si efectúas trayectos por vía aérea, habitualmente sólo se permite 20kg de equipaje por pasajero, dependiendo de la compañía aérea.
Animales de compañía
No se admite a bordo ningún tipo de animal, cualquiera que sea el tipo de crucero que vayas a a realizar. Aunqué para grupos reducidos de familias o amigos, se puede negociar.
A la hora de vestir
En los cruceros fluviales se recomienda llevar ropa cómoda de sport, tanto para la vida a bordo como para hacer las excursiones. No obstante, durante una gran mayoría de cruceros, tiene lugar la Cena de Gala, para la cual se recomienda una vestimenta un poco más formal, chaqueta para los caballeros y vestidos para las señoras. El Capitán suele saludar a todos los pasajeros y presentar a la Tripulación, esto implica que sea un poco más protocolaria.
Sin embargo, no en todos los barcos existe la costumbre de las Cenas de Gala, sobretodo en los cruceros fluviales. Dependiendo de los itinerarios y la temporada se elegirá la ropa, aunque siempre conviene llevar traje de baño y calzado con suela de goma para acceder a la piscina (si el barco dispone de ella) y a la cubierta; ropa ligera y algo de entretiempo para protegerse de los cambios de temperatura y los paseos nocturnos por la cubierta, en cruceros por zonas más cálidas; y ropa de entretiempo con alguna prenda de abrigo y gabardina para cruceros por Europa y Rusia.
El Embarque en los Cruceros
Al llegar al puerto de embarque, se suele entregar el equipaje a los maleteros, que se encargarán de trasladarlo a bordo. Dicho equipaje deberá estar correctamente identificado con las etiquetas que las compañías navieras entregan a los clientes con su documentación, y en las que figurará, entre otros datos: el nombre completo, el número de cabina asignada, fecha de navegación, domicilio privado y número de teléfono. El personal del barco se suele encargar de subir el equipaje a las cabinas, y cuando los pasajeros accedan al buque, ya lo tendrán dentro de su camarote o en las puertas del mismo.
Mientras tanto, los pasajeros tienen que realizar el check-in y el control de pasaportes en la Estación Fluvial (el procedimiento es muy similar al del check-in de un aeropuerto). En este momento se suele preguntar cómo van a pagar sus extras en el barco: en metálico o con la tarjeta de crédito. Lo más habitual es con tarjeta de crédito, y muchas compañias navieras no aceptan otro medio de pago. Igualmente te entregarán la llave de la cabina o una tarjeta identificativa que deberás llevar contigo en todo momento. Una vez has pasado los controles de pasaportes, normalmente uno al hacer el check-in y otro en la pasarela, puedes acceder al barco. Es habitual entregar el pasaporte al Jefe de Sobrecargo, que lo devolverá, según la compañía, al final del crucero o una vez comprobado al principio del mismo.
¡Piden puntualidad en el embarque!
Éste se inicia a la hora indicada en los folletos, normalmente 3 ó 4 horas antes de la salida del buque y también en la documentación de la compañía naviera que lleva el pasajero. Es muy importante recordar que el barco no espera. Ten en cuenta que las horas de embarque indicadas en los itinerarios incluidos en los folletos son aproximadas, debiendo ser reconfirmadas al retirar tu documentación en la agencia de viajes.
Una vez ya embarcados en los Cruceros
Una vez embarcados, os suele acompañar al camarote una persona de la tripulación, que os presentará al camarero/a de camarote, esto es, la persona que estará a vuestro servicio en la cabina durante toda la travesía. Dentro del camarote encontrareis numerosos folletos y papeles informativos; el room service, la programación televisiva, fichas para el desayuno en cabina, tarjeta de bienvenida del comandante, el diario de a bordo con las distintas actividades que se pueden realizar en los cruceros fluviales, la descripción de excursiones facultativas, etc.
Cuando el barco haya zarpado, la megafonía del buque avisará en diversos idiomas del simulacro de emergencia, de obligada realización para todos los pasajeros. Debeis coger el chaleco salvavidas del camarote y dirigiros al punto de encuentro asignado, haciendo el recorrido que debe seguir en caso de necesidad. Después de este trámite, ya estareis en disposición de disfrutar plenamente de vuestro crucero.
Cambios de ruta en los Cruceros
Los itinerarios que te mostramos en esta web son informativos y operados por las distintas compañías navieras, aunque se pueden producir modificaciones en los itinerarios y escalas ajenas a este sitio web. La información definitiva y vinculante será la que figure en la Documentación de Viaje que acaben ofreciendo. Ten en cuenta que las agencias, siempre avisan ante cualquier cambio que se pueda producir antes de iniciar el viaje.
Las compañías navieras o armadores de los buques pueden variar el orden de las escalas del crucero, cancelar alguna y modificar el tiempo de estancia en el puerto siempre que razones de causa mayor o suficientes, así lo aconsejen. El comandante del buque está autorizado a modificar el itinerario del crucero cuando, a su inapelable juicio, lo considere oportuno en interés de la seguridad de los pasajeros y del barco.
Las Navieras se reservan su derecho por alguna circunstancia técnica de la navegación, paso de esclusas, niebla, etc., a introducir algún cambio en el itinerario y/o escalas programadas. Esta circunstancia no dará en ningún caso lugar a reembolso o compensación alguna.
Actividades dentro del barco en los Cruceros
Actividades fuera del barco en los Cruceros
Las comidas en los Cruceros

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