Alternativas a Santorini: islas igual de bonitas y mucho más tranquilas
No voy a negar que Santorini es espectacular. Las primeras imágenes que todos hemos visto de sus casas blancas colgadas sobre los acantilados son capaces de despertar ganas de viajar incluso a quien no suele salir demasiado de casa.
Sin embargo, cuando finalmente tuve la oportunidad de visitarla me encontré con algo que probablemente también te hayas planteado alguna vez cuando organizas un viaje: demasiada gente.
Calles llenas desde primera hora, precios elevados y la sensación de estar compartiendo cada rincón con cientos de personas al mismo tiempo.
Fue entonces cuando descubrí algo que me hizo replantearme por completo mi forma de viajar por Grecia. Existen otras islas igual de bonitas, con playas impresionantes, pueblos blancos, buena gastronomía y puestas de sol increíbles, pero sin la masificación de Santorini.
Milos: la isla que más me sorprendió
Si tuviera que recomendar una única alternativa a Santorini probablemente sería Milos.
La primera sensación al llegar fue la de estar descubriendo un secreto que todavía no conoce todo el mundo. Las playas parecen sacadas de otro planeta y los pequeños pueblos conservan una autenticidad que cuesta encontrar en otros destinos más populares.
Sarakiniko fue uno de los lugares que más me impresionó. Las formaciones rocosas blancas crean un paisaje tan extraño que durante algunos minutos tuve la sensación de estar caminando sobre la superficie de la luna.
Me alojé en un pequeño hotel familiar cerca de Adamas y la experiencia fue fantástica. Nada ostentoso, pero muy acogedor y con una atención que hizo que me sintiera como en casa.

Naxos: playas enormes y ambiente relajado
Naxos fue otra de las grandes sorpresas.
Mientras Santorini recibe miles de visitantes diarios, aquí encontré playas enormes donde todavía era posible caminar durante varios minutos sin cruzarme con demasiada gente.
Si viajas en pareja te encantará perderte por las calles del casco antiguo al atardecer. Si viajas en familia, las playas son perfectas porque suelen tener aguas tranquilas y mucho espacio.
Además, comer bien resulta mucho más económico que en Santorini.

Paros: equilibrio perfecto
Paros tiene algo especial.
Combina pueblos tradicionales, playas preciosas y una vida nocturna agradable sin llegar a los extremos de Mykonos.
Recuerdo especialmente una cena frente al mar en Naoussa. Uno de esos momentos sencillos que terminan convirtiéndose en algunos de los mejores recuerdos del viaje.

Qué haría si volviera
Si volviera a organizar un viaje por las islas griegas probablemente dedicaría solo una visita rápida a Santorini y concentraría la mayor parte del tiempo en Milos, Naxos y Paros.
La experiencia es mucho más relajada y auténtica.
Itinerario recomendado de 7 días
- Día 1: Llegada a Atenas y ferry a Milos.
- Día 2 y 3: Explorar Milos, playas y excursión en barco.
- Día 4: Ferry a Naxos.
- Día 5: Playas y pueblos tradicionales de Naxos.
- Día 6: Ferry a Paros.
- Día 7: Naoussa, paseo final y regreso.
¿Merecen la pena estas alternativas?
Sin ninguna duda.
Sigues disfrutando de la esencia de las islas griegas, pero con menos estrés, menos colas y precios bastante más razonables.
Y al final, cuando regresas a casa, probablemente recordarás mucho más esos pequeños momentos de tranquilidad que las fotografías más famosas de Instagram.
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