Viaje a Islas Mauricio
Hay multitud de maneras de disfrutar de Mauricio en pareja: busques descanso y privacidad, o acción y actividades, la isla ofrece respuestas a todas las preferencias
Conocida mundialmente por la belleza y exclusividad de sus playas, pocos lugares del mundo presentan una oferta natural de la calidad de Isla Mauricio. Sus tranquilas aguas azul turquesa llenas de peces de colores encuentran el complemento perfecto en la riqueza natural de sus parques nacionales y en una cultura multirracial abierta y festiva que impregna el día a día de positivismo. Si, además, todo esto se puede disfrutar desde impresionantes complejos hoteleros integrados en un paisaje paradisiaco, ¿qué más se puede pedir?

La isla de la Paz, la Armonía y la Belleza
Está situada al este de Madagascar y a unas doce horas de vuelo desde Madrid, Isla Mauricio ofrece al visitante una combinación de naturaleza, playas y cultura que hace que existan tantas maneras de disfrutarla como personas llegan a sus tierras; sea cual sea el plan: en pareja, en familia, en solitario o con amigos. La intimidad y la exclusividad de sus playas se complementa con una naturaleza arrebatadora y una cultura enriquecida por el respeto al entorno.
Presente Cosmopolita
Hay una cultura multirracial, con diferentes religiones que conviven de manera pacífica y respetuosa. Sus calles y mercados son un reflejo fiel de la diversidad y contrastes de este país.
En cuanto a los idiomas, el oficial es el inglés, aunque su uso está más asociado a los negocios, ya que las dos lenguas más populares son el francés y el criollo. No obstante, no vas a tener problemas ya que mucha gente habla español.
El turismo cada vez adquiere mayor importancia, algo que el propio Estado se encarga de cuidar al máximo detalle, contabilizando el número de visitantes con el objetivo de seguir apostando por un modelo basado en la calidad, sostenibilidad y en la exclusividad.
De igual manera, los impresionantes resorts de Isla Mauricio se encuentran perfectamente integrados en el paisaje.
Lugares que ver
Un país que presume de tener algunas de las mejores playas del mundo, además de 18 parques nacionales y reservas naturales, poco más necesita para atraer al visitante. Aun así, hay una serie de enclaves y actividades casi imprescindibles en la isla.
- LE MORNE BRABANT. Reúne toda la esencia del lugar: sus contrastes, su playa, su montaña y su historia. Su enorme roca basáltica tiene una altitud de 556 metros y el ascenso a la cima garantiza unas vistas espectaculares, probablemente una de las estampas más bonitas de la isla. Fue declarada Patrimonio Cultural de la Unesco, también por su interés histórico.

- CASCADA DE CHAMAREL Y TIERRA DE LOS SIETE COLORES. Ubicada en el sur de la isla, la Tierra de los Siete Colores presenta dunas pintadas en rojo, marrón, violeta, verde, azul, púrpura y amarillo que, a pesar del paso del tiempo y de la lluvia, permanecen intactas. Tras subir unas cuantas escaleras, se accede a una plataforma donde poder disfrutar de la espectacular cascada Chamarel desde lo alto.

- RONERÍA DE CHAMAREL. Se trata de una antigua fábrica de ron, cuya visita se compone de dos partes: un tour guiado por la destilería y la degustación de rones. Sin duda, es una visita imprescindible para los que disfruten con los licores y quieran conocer los más autóctonos.

- PARQUE NACIONAL DE BLACK RlVER GORGES. Conocido en español como Gargantas del Río Negro, se encuentra en el suroeste de la isla y ocupa más de 6.700 hectáreas. Sus 60 kilómetros de senderos, perfectamente señalizados, discurren entre más de 700 variedades de plantas -la mitad de ellas endémicas- y acompañados por gran variedad de aves autóctonas.

- TROU AUX CERFS. Como buena isla de procedencia volcánica, varios cráteres recuerdan en Mauricio su intensa actividad geológica vivida en tiempos pasados. El cráter Trou aux Cerfs es el más impresionante de todos ellos, tanto por sus dimensiones como por la profunda vegetación adquirida con el paso de los años.

- GRAND BASSIN. Este cráter cubierto por agua se ha convertido en lugar sagrado para los practicantes de la religión hindú. Cuenta con un templo dedicado a Shiva y otros dioses como Hanuman o Lakshmi. La leyenda dice que está comunicado bajo tierra con el río Ganges.

- JARDÍN BOTÁNICO DE PAMPLEMOUSSES. A11 kilómetros de la capital Port Louis, se encuentra uno de los jardines más antiguos e importantes del mundo. Con una superficie de 33 hectáreas, alberga en su interior una prestigiosa colección de plantas autóctonas y exóticas con más de 600 especies vegetales y otras plantas; así como árboles importados de otros continentes. En sus recorridos se pueden observar infinidad de plantas curiosas como el tronco de la felicidad, el árbol de jengibre, el de la sangre o el de buda. Asimismo, llaman la atención los nenúfares gigantes que se encuentran en el estanque del jardín: sus enormes hojas circulares pueden alcanzar los 2 metros de diámetro. Durante la visita, que se recomienda hacer con guía, también se pueden observar especies de animales, como tortugas gigantes, ciervos, papagayos o zorros voladores (murciélagos).

- RUTA DEL TÉ. La cultura del té mauriciana puede conocerse siguiendo una ruta que permite descubrir todos los secretos en la elaboración de esta bebida. El itinerario propone visitar las plantaciones más importantes, descubrir el proceso de elaboración en una de sus fábricas (recolección, secado, marchitado, fermentación y la aromatización), y degustar varios sabores y especialidades; entre ellos, el más famoso de la isla, el té de vainilla.
Playas de Isla Mauricio
Pocos países pueden presumir de tener una línea de arena blanca casi continua a lo largo de su perímetro. Si a eso le sumamos que algunas de esas playas están entre las mejores del mundo y que disfrutan de un clima privilegiado durante todo el año -el agua se mantiene a una temperatura constante de entre 23 y 27 grados-, resulta evidente porqué en muchos lugares Mauricio es conocido como ‘Isla Playa’.

- AL ESTE, MÁS SALVAJES. Las playas del este son quizás las más espectaculares, por estar situadas en la costa más salvaje del país. Destacan las de Palmar y Belle-mare, con numerosas zonas vírgenes, arena blanca y múltiples cocoteros y palmeras. Se trata de lugares donde además de la belleza del paisaje, se puede disfrutar de la exclusividad y privacidad que ofrece el hecho de que la presencia humana haya sido durante siglos extremadamente respetuosa con el entorno. Otro de los grandes atractivos de la costa oriental es su célebre barrera de coral, que protege a sus playas del salvaje océano índico para convertirlas en un remanso de paz con aguas de color azul turquesa y gran afluencia de peces de colores, algo que hará las delicias de los amantes de deportes náuticos como el buceo y el snorkel.
- EN EL OESTE, MÁS ANIMACIÓN. En la zona occidental de la isla se encuentran las playas más animadas, con mayor presencia humana y, por tanto y dado el carácter local, con un notable ambiente festivo. Además, su ubicación geográfica regala cada tarde maravillosas puestas de sol que se convierten en citas imprescindibles para nutrir los álbumes fotográficos de viaje. En esta zona se encuentran algunas de las más conocidas de la isla, como Trou aux Biches, Tamarín -imprescindible para los surferos- o la playa de Flic en Flac, junto a un pequeño pueblo de tradición pesquera. También en la parte occidental, pero prácticamente en la punta sur, merece la pena una visita a la playa de Le Morne, al pie de la mí tica montaña Le Morne Brabant.
- ISLAS CONTIGUAS. Mauricio está rodeado por más de una veintena de islas e islotes que cuentan con espectaculares paisajes y un plus de privacidad, especialmente si se viaja en pareja. Entre ellas, se pueden citar Coin de Mire, una reserva natural triangular con forma de vela de barco que es un paraíso para las aves; He aux Benitiers -isla del agua bendita- que tiene forma de pila bautismal; o Isla Rodrigues, situada a 560 kilómetros al noroeste del país con multitud de arrecifes coralinos. Mención aparte merece la playa He aux Cerfs, cuyas 300 hectáreas de superficie suponen para muchos el lugar más paradisiaco de toda la isla mauriciana, al que se puede acceder mediante excursiones contratadas desde Mauricio y en la que se pueden practicar multitud de actividades, deportivas y acuáticas.
Al contrario de lo que ocurre en otros lugares, en Isla Mauricio muchas de las mejores playas del país se encuentran casi integradas en los propios resorts, diseñados y construidos para fundirse con el entorno sin invadirlo.
Gastronomía de Isla Mauricio
En cuanto a la gastronomía local, está marcada y enriquecida también por el mestizaje cultural de la isla. Los platos que configuran la cocina mauriciana atienden a una conjugación de la criolla con la europea -especialmente la francesa-, la china y la india. El ingrediente de referencia es, sin duda, el arroz, que suele ser muy especiado y con un toque picante y está presente en casi todos los platos acompañando a elaboraciones de alimentos como pollo, pescado o marisco. Un condimento muy utilizado es el curri, presente sobre todo en platos con ternera, pollo y cerdo. También indispensable es el tomate, así como la cebolla, el ajo y hasta el jengibre.
Entre los platos más típicos está la ensalada de corazón de palmito, conocida como ensalada de los millonarios; el vindaye, que es un pescado marinado servido con un sofrito de vinagre, mostaza, cúrcuma con ajo, jengibre y pimientos; el rougaille, abase de tomates y que suele acompañar a carnes y pescados; y un pan muy fino parecido a los crepés que se rellena de verduras, carnes o pescados, y que se sirve con varías salsas. Asimismo, la cocina oriental ha dejado su huella en platos como el mineftit, que se elabora con tallarines salteados y cocidos en un wok, o el biryani, un arroz basmati con especias y carne o pescado.
En cuanto a las bebidas, una de las destacadas es el lassi, que se elabora con yogur y agua helada. También merece la pena probar el alouda, una infusión almibarada con leche y aromas, así como el té, el café y por supuesto, el ron local; todo ello sin olvidar los deliciosos cócteles tropicales elaborados con frutas exóticas. Y para terminar una buena comida, nada mejor que los dulces, una familia muy heterogénea en la cocina criolla en función de si proceden de la tradición hindú, china o francesa.

Actividades de Isla Mauricio
Descubrir el fondo del mar a pie, dar de comer a tortugas centenarias o sobrevolar la isla, son algunas de las posibilidades que ofrece Mauricio
Las opciones de ocio en Mauricio son infinitas. La idílica imagen de la tumbona en un espectacular resort con vistas a la playa soñada, se desvanecerá como el humo ante la llamada de una naturaleza arrebatadora. Sus volcanes dormidos, su fondo marino, sus parques naturales y sus jardines botánicos hacen vivir experiencias únicas. Entre las actividades más llamativas, el visitante podrá sobrevolar el increíble paisaje isleño en helicóptero o avioneta.
TODOS LOS DEPORTES ACUÁTICOS . Comenzar la aventura bajo el mar puede convertirse en la mejor alternativa para descubrir Isla Mauricio. Sus sorprendentes fondos marinos llenos de vida junto al arrecife de coral que la rodea garantizan experiencias submarinas únicas; muy especialmente en la zona norte -Fosse aux Requins-, donde pueden llegar a avistarse tiburones coralinos entre los meses de octubre y marzo. Un paraíso para los amantes del buceo, pero también para los menos virtuosos con las aletas.
La isla es uno de los pocos sitios del mundo donde se puede descender al fondo del mar con una moto acuática o practicar under-sea walk, deporte que permite dar un paseo a pie por el fondo del océano con ayuda de un casco que proporciona aire a su ocupante, sin ni siquiera saber nadar.
Aunque tampoco es necesario sumergirse a demasiada profundidad para contemplar la vida que hay en su interior. El snorkel es tan accesible como sumergir la cabeza en cualquiera de sus playas o lagunas; la vida marina sorprende al bañista con peces de mil formas y colores.
La tranquilidad de sus aguas unida al viento casi constante convierten a Isla Mauricio en el destino perfecto para practicar, durante todo el año, deportes como el windsurf o el Stand up Paddle, una modalidad de origen polinesio que consiste en remar de pie sobre una tabla de surf.
En cuanto al kitesurf, Mauricio es uno de los destinos internacionales más populares entre los entusiastas de este deporte. La isla está repleta de lugares de categoría mundial donde dejarse deslizar por el mar agarrado a una cometa, con una ubicación estrella: Le Morne, en la costa oeste, con su recortado tramo de litoral, repleto de fotogénicos rompientes y salientes.

Navegar a vela, catamarán, kayak, velero, piragua… la tradición náutica de Isla Mauricio es riquísima. Echarse al mar temprano para pescar, desplazarse entre sus islotes y archipiélagos o simplemente contemplar el espectáculo de la naturaleza es algo habitual entre los mauricianos y cada vez más entre los turistas. Muchas empresas de actividades locales ofrecen la posibilidad de realizar navegación a vela, que se puede alquilar con o sin tripulación, y disfrutar del índico en excursiones de un día que ponen rumbo a las pequeñas islas más próximas. Vinculada también a los veleros, la pesca deportiva se ha convertido en otro de los atractivos, siendo Isla Mauricio uno de los mayores santuarios de la pesca de altura.
La aventura en Isla Mauricio va mucho más allá del mar y de sus playas. Resulta imprescindible la visita al Jardín Botánico de Pamplemousses.las cataratas Tamarín, el Safari y BirdParkoe Parque Natural La Vanille.
Si hay algo que diferencia a Mauricio de otros destinos de playa, es la exuberante naturaleza que derrocha su entorno. Las blancas líneas que reinan en el norte de la isla contrastan con la vegetación de su parte central o con el entorno montañoso y de rocosos acantilados del sur. Todo ello permite disfrutar de interesantes y sorprendentes rutas de diferentes niveles de dificultad: desde las más sencillas para aficionados que lo único que necesitan es tener una forma física aceptable, a las muy complicadas, para las cuales se requieren unos conocimientos de escalada excelentes. Se puede empezar a explorar a pie la isla, por el Parque Nacional de Black River Gorges, el último reducto verde y virgen de Mauricio que acoge su pico más alto, el monte Pitón, con 828 metros sobre el nivel del mar. En sus 6.750 hectáreas existen más de 60 kilómetros de senderos con rutas bien señalizadas, que proponen recorridos de entre 3 y 10 km. Lo más atrevidos pueden alcanzar la cima al tratarse de un trayecto sin demasiada complicación, excepto en su parte final. El esfuerzo promete vistas increíbles, solo superables por las obtenidas desde un helicóptero.
Otras de las excursiones recomendadas conduce a las cataratas de Tamarín: once cascadas ubicadas en la meseta central de la isla a las que se puede acceder mediante trece rutas en las que disfrutar del rapel, profundos estanques, saltos de acantilados y una frondosa vegetación. Se trata, probablemente, del cañón más hermoso de Isla Mauricio.
Hacia el sur de la isla, en los alrededores de la selva de Combo, existe otro lugar único: las cascadas Exil, asentadas en el río Savanna y rodeadas de bosques tropicales. Otros de los lugares recomendados para disfrutar del trekking en pleno contacto con la naturaleza africana y unas vistas irrepetibles, son las Gargantas de la Riviére Noire o la Reserva natural de Domaine de Bel Ombre.
En Familia
Si se ha elegido Isla Mauricio como destino familiar, será difícil que los más pequeños y jóvenes de la casa olviden las aventuras aquí vividas, donde podrán, entre otras muchas propuestas, estar en contacto directo con los animales autóctonos del territorio en su propio hábitat natural.
En el Parque Natural La Vanille, todos los miembros de la familia podrán dar de comer a las tortugas centenarias y observar cocodrilos, reptiles y otros animales, incluso más de 23.000 especies distintas de mariposas.

Otra posibilidad de introducirse entre la fauna mauriciana, incluso interactuar con ella, se encuentra en el Mauritius Safari & Bird Park. Situado en el sudoeste de la isla, este safari -que presume de ofrecer al visitante la posibilidad de dar un paseo entre leones- alberga grandes felinos y jirafas así como más de 150 especies distintas de aves provenientes de los cinco continentes.
Por otro lado, sentirse como Tar-zán en mitad de la selva será posible en Kids Adventur Park, una reserva natural donde poner a prueba la adrenalina realizando actividades como tirolina, carrera con karts o jets acuáticos.
Para finalizar, una de las propuestas estrella para grandes y pequeños: nadar entre delfines durante más de dos horas.
En Pareja
Ya sea en viaje de luna de miel o bien como escapada romántica, Isla Mauricio parece estar diseñada para disfrutarla en pareja.
La combinación de belleza, tranquilidad, privacidad y exclusividad que ofrece Isla Mauricio hace que cada año sean más las parejas que, ya sea como luna de miel o a modo de escapada romántica, eligen este destino para disfrutar de unos días de vacaciones. Mucho tienen que ver sus kilómetros de playas de finísima arena blanca y aguas cristalinas, que conviven con parques y reservas naturales, que ofrecen estampas que poco tienen que ver con el concepto tradicional de sol y playa.
La isla ofrece tantas posibilidades como personas la visitan. Quienes buscan tranquilidad, además de disfrutar de sus espectaculares puestas de sol, pueden acceder a planes tan tentadores como una velada romántica en un barco privado, una jornada exclusiva en un catamarán o un desayuno gourmet a bordo de una lancha privada contemplando la costa mientras se degusta una selección de frutas tropicales. También merece la pena descubrir las pequeñas islas que rodean Mauricio, un tesoro de privacidad donde además se puede practicar snorkel, nadar con los delfines y observar a las ballenas.
Si se busca un plus de aventura, se puede optar por los deportes de mar -esquí náutico, kayak, windsurf- o lanzarse a actividades para estimular la adrenalina como los saltos en paracaídas, descensos de ríos, escalada, vías ferratas, tirolinas e incluso vuelos en helicóptero y safaris en jeep.

En cuanto al alojamiento, los complejos hoteleros de Mauricio, de categoría mundial, ofrecen una amplísima variedad de paquetes para parejas, con todo tipo de masajes, spas, tratamientos sensoriales, etc. Así, en la costa oeste, el emplazamiento del Trou Aux Biches Beachcomber Golf Resort & Spa le convierte en el escenario perfecto para disfrutar de impresionantes puestas de sol desde sus lujosas suites, ocultas entre jardines autóctonos.
Siguiendo en la parte occidental, pero hacia el sur, el Dinarobin Beachcomber Golf Resort & Spa se sitúa en la zona más pintoresca de Mauricio, en una península a los pies del monte Morne Bra-bant, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Al otro lado, ya en la costa este, se alza el Long Beach Golf & Spa Resort, sobre la famosa playa de Bel-le Mare, en una espectacular combinación de la arquitectura moderna con el paisaje tropical.
En todos los casos, las parejas tienen acceso a paquetes especiales diseñados para hacer de la estancia una experiencia muy romántica.
Video promocional de las Islas Mauricio
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